PLEGARIA UNIDOS SOLIDARIAMENTE EN LA ARMONIA DIVINA (Línea 2, Hexagrama 8)

Hoy me mantengo solidario con todos los seres, porque todos son hijos de Dios y El los ama a todos, y sobre todos hace salir el sol. Yo soy hijo Divino de mi Padre Celestial, y por lo tanto aprendo e imito a mi Padre Madre Amor, Verdad y Luz.

Hoy tengo coherencia entre lo que siento, pienso y hago. Hablo, actúo, siento en un mismo sentido, siendo espontáneo, coherente, claro en mi modo de expresarme.

Hoy soy perseverante en el bien, en la verdad, en el amor, en las virtudes.

Hoy recuerdo el poder del pensar correcto, del actuar correcto, del sentir amoroso.

Hoy pongo en práctica la enseñanza de los Sabios y Santos en mi vida.

Hoy me mantengo en el buen camino unido a la virtud, a la verdad, a la paz, a la inofensividad, a la buena voluntad.

Hoy evito el peligro innecesario. Me cuido y cuido a los demás seres.

Hoy amo la concordia del corazón. Llevo paz a los demás seres y vivo en la paz de Dios. Cuido el planeta y sus recursos. Soy solidario con toda vida sintiente.

Hoy abro mi mente a nuevas ideas, abro mi mente a la enseñanza espiritual, abro mi corazón al perdón, abro mi corazón al amor compasivo.

Hoy dejo la falsedad y el oportunismo. Hoy dejo las actitudes interesadas y materialistas.

Hoy me relajo en el momento adecuado. Aprendo a decidir en serenidad y comunión Divina. Hoy mantengo la humildad y la modestia.

Hoy dejo los aspectos severos y dictadores de mi ego, dejo de exigir a los demás que actúen perfectamente y me corrijo a mí mismo, dejo de ver el error en los otros y me corrijo a mí mismo.

Hoy mantengo la dignidad de mi ser divino y espiritual. Evito las actitudes insolentes.

Hoy mantengo mis principios espirituales, respeto la escala de valores espirituales en el orden adecuado.

Hoy despierto la naturaleza superior de mi ser. Hoy dejo la arrogancia.

Hoy aprendo y maduro en la paz y el amor de Dios.

Hoy revierto el mal en bien, el odio en amor, la ofensa en perdón, la guerra en paz.

Hoy uso el poder que Dios ha puesto en mi de manera creativa y correcta, vuelvo a la simplicidad.

Hoy sigo el camino de la sabiduría espiritual.

Hoy mantengo el liderazgo y control de mí mismo, aprendo a dominar mi mente, me domino a mí mismo, domino mis estados emotivos, domino la ira, calmo la mente. Influyo positivamente sobre el ambiente en el que convivo.

Hoy hago la labor que corresponde de manera correcta y doy gracias a Dios por poder moverme, hacer, ir de un lado a otro.

Hoy dejo la codicia, la arrogancia, el arribismo.

Hoy establezco un pacto y una alianza con Dios en mi corazón comprometiéndome en el bien, la verdad, la buena voluntad, la inofensividad, el perdón, la paz, aplicar la enseñanza de los Santos y Sabios en  mi vida. Persevero en ella hoy y cada día.

Hoy mantengo el optimismo a pesar de cualquier circunstancia adversa.

Hoy recibo la ayuda de mis superiores con alegría y humildad y también colaboro en el bien.

Hoy evito apresurarme alocadamente, me aparto de cualquier actitud histérica y frenética que conduce al desorden, la pelea, la desarmonía.

Hoy confío en mi mente superior, confío en la chispa Divina en mí, confío en el poder sostenido de la perseverancia, confío en el poder de la verdad y el amor.

Hoy evito degradarme y denigrarme, soy un hijo Divino y merezco lo mejor de mi Padre Celestial.

Hoy me comprendo a mí mismo y comprendo a los demás. Comprendo y amo.

Hoy dejo la crítica destructiva, la calumnia, el chisme.

Hoy sigo el buen camino, el camino de la verdad, de las virtudes.

Hoy valoro mi vida, mis talentos, las virtudes que Dios me dio para servir al prójimo en el bien.

Hoy asumo los riesgos sensatos que mi Ser Superior me inspira.

Hoy acepto a los demás seres de la forma que se expresan porque Dios los ama así como son, y así los ayuda.

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“Mantenernos unidos solidariamente en nuestro fuero interno” con la Divinidad, la armonía, la paz, la Verdad DICIENDOLO.

“Y DIOS DIJO”

Cuando se busca verdaderamente el bién de alguna manera se hace.

Cuando se ama la concordia entre los seres se evita lastimar y ofender.

Cuando se ama se comprende, se tolera, se evita denigrar. No se ama correctamente desde la personalidad separada, ilusoria y falsa. Se ama desde el Alma.

Según se lee en los Evangelios se puede orar pidiendo y se puede orar como si ya hubiésemos recibido lo que pedimos, pues El Padre sabe antes de que lo pidamos. Pero también está escrito: Dios dijo. He ahí el secreto. Lo que decimos. También dijo Cristo: “bienaventurados los que creen sin haber visto”. A eso mismo se refería. Y lo mismo sucede cuando esta línea enuncia: “Mantente solidario con el en tu fuero interno.” Eso puede ser mantenernos solidarios y unidos con DECIR Y DECLARAR AMOR, PAZ, ARMONÍA, TRIUNFO, PROSPERIDAD, SALUD PERFECTA CADA DIA TODOS LOS DÍAS. HE AHÍ EL SECRETO. Eso es verdadera magia así como decir lo malo es magia negra, sencillamente el mal uso de los poderes Divinos en nuestro interior manifestados en el hablar.

Por ejemplo si estamos en un ambiente con agresividad, con calumnias, con odios, con violencia física, psicológica y protestamos diciendo más de eso agigantamos eso mal ambiente. Si en cambio DECIMOS Y DECRETAMOS estar ahora en un ambiente lleno de amor, de paz, donde nos amamos mucho y somos felices, estamos ayudando ayudando. Por cierto que esto se limita al uso de la energía que tenemos disponible y que hay un poder y una ley muy superior a nosotros que tiene que ver con causas anteriores que puede trascender lo que nosotros entendemos y vemos.

Si oramos DICIENDO y declarando la Verdad del alma y agradeciendo poder recibirla y tenerla ahora nos encaminamos a estados de más armonía, más paz, más éxito, más prosperidad.

Se nos pide que no nos desperdiciemos y en verdad si pensamos que tenemos en nuestra lengua el poder de decretar en nuestro ámbito y lo usamos en contra estamos desperdiciando lastimosamente oportunidades de paz, progreso, felicidad, alegría, amor, TODO ENCAUSADO EN LA VERDAD, EN EL SERVIR AL PLAN DIVINO, EN AYUDAR A LA HUMANIDAD.

Si nos quejamos e injuriamos con toda clase de protestas y calamidades contra lo que conocemos como la Verdad nos hundimos más y más en el dolor y la miseria.

De manera que una de las formas de ayudar a cambiar el mundo es DICIENDO, DECRETANDO, ORANDO, EXPRESANDOLO A NUESTROS OIDOS Y A LOS DE LOS DEMÁS TAMBIÉN CON NUESTRAS PALABRAS SIENDO CONSCIENTES DEL TREMENDO PODER QUE ESO TIENE, orando agradeciendo por vivir en un mundo lleno de paz, de luz Divina, de amor compasivo entre todos los seres humanos para precipitarlo, para que la Divinidad abra los caminos.

Aún no lo vemos manifestado, pero orar y decirlo ayuda a que así sea.

Que una de las maneras de prosperar es agradecer vivir en la abundancia para bién de todos de manera correcta, prosperando y haciendo prosperar, amando y siendo amado,siendo cada día más felices, más armónicos, más prosperos, más optimistas.

Por ello se dice, la Verdad es el Amor, la Luz Divina, la paz, la belleza. Eso es una manera de polarizar y transmutar la energía que existe,, de llevarla de lo ying, oscuro y depresivo a lo yang luminoso y radiante. Aunque ambos son complementos de un todo hay que vivir haciendo el bien para todos.

Entre las personas es necesario que nos ayudemos a fomentar la práctica de lo bueno.

La manera que está más al alcance de hacerlo en nuestro paso por esta vida es diciéndolo, declarándolo, orando y actuando. Agradeciendo un mundo mejor ya, declarando la Verdad Divina ahora. La paciencia es la espera perseverante confiados en que el poder Divino actúa.

Hay que responder con hechos y coherencia en la práctica espiritual.

La palabra es verdaderamente la espada de doble filo que disponemos junto con la Voluntad.

Se sugiere ver: https://youtu.be/Z3iWoooq_u0

Cumplir los deberes Divinos, nunca desperdiciar la vida ni la dignidad. Línea 2, hexagrama 8.

Aquí se nos pide que “en nuestro fuero interno” nos mantengamos solidarios Uno con la Divinidad. Como podemos ver el hexagrama 8 va recorriendo los distintos aspectos de unirse a la Verdad interior principalmente como sustento de la real solidaridad.

Vuelve aquí el I Ching a rescatar el valor inmenso de la “perseverancia que nos trae ventura”.

Todos los días, así como pedimos el pan debemos perseverar en los buenos hábitos a pesar de poder sentir desaliento y cansancio muchas veces.

Explica aquí el I Ching que debemos ir de un modo “recto y perseverante a los ruegos que desde arriba nos exhortan a obra”. Aquí debemos detenernos a pensar en lo que desde los mundos superiores los guías han dado a la humanidad además de lo que podamos recibir nosotos de modo individual cada día como guía espiritual, eso que denominamos señales en el camino, circunstancias sincrónicas.

Podemos repasar los mandatos dados a Moisés hace milenios aún incumplidos en la humanidad cuánto lo estamos cumpliendo nosotros. Las sugerencias escritas en los Vedas, en el Bhagavad  Gita, las enseñanzas de Cristo, de Buda y de los Santos que les siguieron con su misma vida. En gran medida podemos decir que eso es la Voluntad Divina para con la humanidad. Se nos ha pedido que amemos al enemigo, al prójimo, a la Verdad, a la Vida por sobre todas las cosas, que evitemos matar, evitemos robar, que nos adecuemos a los ciclos del día, que estudiemos la filosofía espiritual y la practiquemos, que nos “transformemos por el renovar de la mente” y tantas otras ideas más.

Entonces explica el I Ching en esta línea: “las relaciones con el otro son en primer término interiores, así uno no se pierde a sí mismo.” Si nos cuesta entender que quiere por interiores debemos al menos entender y vivir lo que significa evitar perderse a sí mismo ó rebajarse, humillarse, hacer lo que no corresponde a nuestros deberes, lo que está en contra de la Voluntad Divina interior, de las sugerencias espirituales a causa de la mala influencia.

Para tener más idea de lo que esto significa podemos pensar en estas palabras de H.P.B:

Nadie obra bien si descuida los inconfundibles deberes de la vida resumidos en el divino mandamiento. Quien cumple con su deber pensando que de no cumplirlo le resultará perjuicio, o que su cumplimiento le allanará las dificultades  que se les presenten en el camino, obra con la vista puesta en el resultado. Hemos de cumplir con nuestro deber tan sólo  porque lo manda Dios, quien puede en cualquier instante dispensarnos de su cumplimiento. Mientras no apacigüemos la inquietud de nuestra naturaleza, debemos obrar consagrando a Dios los frutos de nuestra acción y atribuirle el mérito de  nuestras obras. La verdadera vida del hombre consiste en identificarse con el supremo Espíritu. Pero esta vida verdadera es del  todo independiente de nosotros, porque es en sí la real verdad y no la actualiza ninguna de nuestras acciones. El reconocimiento  de que cuanto se opone a esta verdad es ilusorio, es una nueva conciencia, y no una acción. La liberación de un hombre no está  en modo alguno relacionada con sus acciones; porque las acciones son útiles en cuanto nos dan a conocer nuestra completa incapacidad para emanciparnos por nosotros mismos de la existencia condicionada. Transpuesta esta etapa, las acciones son  más bien impedimentos que auxilios. Quienes obran obedeciendo a los divinos mandamientos y saben que la facultad de obrar así es un don de Dios y no peculiar atributo de la conciencia personal del hombre, se libran de la necesidad de la acción. Entonces la verdad llena el purificado corazón y se percibe la identidad con Dios

Nos dice esta línea que si buscamos solidaridad “como un pegajoso trepador no seguimos el sendero del noble que salvaguarda su dignidad sino que nos desperdiciamos a nosotros mismos”.

¿Qué hacer entonces? Cumplir los mandatos Divinos firmes en nuestro deber sin dejarnos torcer nunca por ninguna opinión de ninguna persona en ningún lugar y evitar hacer lo que nos perjudica.

Pitágoras[1] lo dejó expresado así:

“Nunca hagas con otros, ni solo, algo que te dé vergüenza. 

Y, sobre todo, respétate a ti mismo.

Practica la justicia con tus actos y con tus palabras.

Y establece el hábito de nunca actuar sin pensar.

Cumple fielmente, en todas las ocasiones, lo que te digo ahora:

No dejes que nadie, con palabras o actos, te lleve a hacer o decir lo que no es mejor para ti.

Piensa y delibera antes de hacer, para que no cometas acciones insensatas.

Practica totalmente todas estas recomendaciones. Medita sobre ellas también. Debes amarlas de todo corazón.

Son las que te pondrán en el camino de la Virtud Divina.

Verás hasta qué punto hay diversidad entre los seres humanos, y también lo que les une y les pone en unidad, los unos con los otros.”

Cartas dos Mestres de Sabedoria, editadas por C. Jinarajadasa, Ed. Teosófica, Brasília, 295 pp., ver Carta II para Laura Holloway, p. 146 un Raja Yogui de los Himalayas escribió en el siglo 19, en una carta a su discípula occidental Laura C. Holloway: “¿Cómo se puede discernir lo real de lo irreal, lo verdadero de lo falso? Sólo a través de auto-desarrollo. ¿Cómo lograr esto? En primer lugar, evitando las causas del auto-engaño. Y eso usted puede hacer dedicándose, en un momento determinado o con un horario fijo, todos los días, sola, a la auto-contemplación, a escribir, a leer, a purificar sus motivaciones, a estudiar y corregir sus errores en la planificación de su trabajo en la vida externa. Estas horas deben estar reservadas como algo sagrado, y nadie, ni siquiera su amigo o sus amigos más cercanos, deben estar con usted en ese momento. Poco a poco su visión se hará clara, usted verá que las brumas se disipan (…).”.

No debemos desperdiciar la vida ni la dignidad ni la Sabiduría Divina entregada.

Esta línea es verdaderamente muy profunda y tenemos aquí encerrada gran parte de la vida y los deberes a cumplir.


[1] Ver: https://www.filosofiaesoterica.com/los-versos-de-oro-de-pitagoras/

La sinceridad, “una vasija colmada”. Hexagrama 8, línea 1.

En esta línea se nos pide que nos unamos a nuestro Ser Superior, a nuestra Divinidad y nos mantengamos solidarios con El, con gran lealtad. Siendo que uno de las formas de la Divinidad es la Verdad nunca erraremos si sabemos decir, conocer, vivir y permanecer en la Verdad.

Lamentablemente el mundo acepta y dice más y más mentira. La mente entenebrecida e hipnotizada no halla la luz de la Verdad ni recuerda buscarla con firme fortaleza para poder liberarse a pesar del dolor que pueda significar.

Se nos promete que la ventura llegará desde lo exterior en esta circunstancia: ¿estaremos preparados para recibirla bien?

Se nos dice: la única base correcta para entablar contacto con las demás personas es la sinceridad [1], sin máscaras. La palabra sinceridad proviene de sin cera, es cuando se le quitaba a las esculturas la cera. [2]

La sinceridad es una actitud interior donde “nada es forma vacía”, esto es nada superficial, absurda, materialista ni intrascendente.

Pensemos ¿qué puede dar un cántaro vacío? Lo mismo sucede con nosotros. Se dice nadie pueda dar lo que no tiene.

Decir la Verdad sin ofensas y de buen modo, alegremente puede costar más que mantener las apariencias pero la durabilidad de ambas actitudes y conductas tiene distintos tiempos. La mentira pronto cae, la Verdad prevalacerá a pesar de todo.

Abraham Lincol, ese gran ser dijo: “Se puede engañar a todo el mundo algún tiempo…se puede engañar a algunos todo el tiempo…pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo”

Aquí se nos pide que dejemos “las palabras sagaces[3] y que usemos el poder de la fuerza interior de la Verdad “que con vigor atrae hacia sí la ventura procedente de lo exterior.”

Por lo menos no debemos mentirnos a nosotros mismos si carecemos de la fortaleza de decir la Verdad.

La sinceridad es Verdad interior y, hay que afianzarla también en el cuerpo y en la mente en sintonía con la Verdad interna. Muchas veces nuestro cuerpo y nuestra mente no están preparados para la Verdad.

Las imágenes de la personalidad hace que cuidemos el que dirán.

Es importante no convertir la sinceridad en ofensas. No es con la verdad interior que se ofende, se ofende desde la personalidad herida y las heridas se reciben desde la personalidad.

La sinceridad es una conducta asociada a la modestia, es una manera de comportarse, que no tiene que ver con palabras interesadas en lo particular y en los beneficios.

Hay que purificar la mente con la verdad y la sinceridad.

Es necesario amar a la Verdad y a la sinceridad cueste lo que cueste por sobre todas las cosas primero.

Es una gran responsabilidad hablar de las virtudes pués se hace necesario vivirlas y demostrarlas sin vanidad, en hechos coherentes.


[1] Falta de fingimiento en las cosas que se dicen o en lo que se hace.

[2] Cuenta la etimología popular que este adjetivo se formó a partir de la imaginería renacentista española (así de concreto). … Por tanto, aquella estatua que no tuviera remiendos, es decir, sin cera, sería una estatua pura y fidedigna. A partir de este supuesto uso se formaría el adjetivo. Ver: https://www.delcastellano.com/etimologia-sincero/

[3] Que es astuto y prevé las cosas

¿Cómo podemos ser más amigables verdaderamente? La imágen del hexagrama 8: agua en la tierra que quita la sed.

La imagen del hexagrama 8: “Sobre la tierra hay agua, la imagen de la solidaridad”

En la imagen del hexagrama 8 se nos recuerda la generosidad, el dar lo mejor y el poder tener trato amistoso con las demás personas.

El agua lo puede llenar todo en cualquier lugar del mundo, llámese como sea es agua. Lo mismo sucede con lo que se llama Dios con distintos nombres en distintos lugares, dijo Ramakrishna. Sabemos que es Todo, es entre lo que conocemos amor compasivo, Verdad,  Luz Espiritual y todo lo incognoscible e inimaginable a la mente. Pero aquí debemos preguntarnos: ¿Cómo podemos ser como agua en el desierto para las personas dándoles alivio en un mundo difícil cuando para nosotros mismos se nos hace difícil vivir?

¿Cómo podemos amar a los demás cuando se nos ha pedido que amemos los que nos odian, a los que nos persiguen e insultan?

¿Cómo amar y ser amistosos verdaderamente cuando estamos nosotros mismos llenos de defectos?

Aquí debemos elevar la mirada a lo Divino y pensar que se nos ha dicho que para la Fuerza Divina que está en nosotros, que se dice somos Ella misma sin reconocerlo ni saberlo prácticamente en vida diaria todo es posible. Es muy fácil teorizar, llenarse de títulos, incluso de los que llamamos espirituales, pero todo tiene un freno ante la verdad de poder amar a los enemigos. Nos cuesta amar incluso a quienes decimos amar y los elegimos para vivir con nosotros, qué queda para los que rechazamos y aborrecemos?[1]

¿Qué trabas debemos romper en nuestro interior para poder amar a todos los seres de Verdad, incluídos los que consideramos detestables y ni que hablar de aquellos que sentimos en un momento se oponen de verdad a nosotros?

Cuanto surge en nuestro interior los defectos y carencias psicológicas de la soberbia, el juicio, la crítica, el murmurar para oponerse a amar a los enemigos y los llamados amigos. Se ha dicho que todos son nuestros instructores y eso debería ser una gran ayuda en base a la humildad para poder aceptar a los que criticamos y nos enojamos.

Decimos que tal persona es nuestro amigo porque nos da lo que esperamos, porque juzgamos y consideramos su conducta loable, porque nos ayuda, porque está con nosotros cuando nadie estuvo ni está pero eso es también débil porque consideramos al otro en este caso bueno cuando lo que debemos considerar es nuestra conducta. Ser amigable[2] es más que ser simpático, alegre, de buen humor y amable. Esas son virtudes loables por cierto y debemos practicarlas con sinceridad sin estar enmascarando la Verdad con superficialidades para pretender quedar bien y ser aceptados de alguna forma creando un personaje amable para ganar el cariño y la simpatía de los demás. Por cierto que es más fácil para las personas que nos agraden las personas simpáticas que las hostiles, las que sonríen que las amargadas, las que escuchan que las que hablan de si y se quejan todo el tiempo de todo. Por esto debemos permanentemente purificarnos y buscar “ser perfectos como nuestro Padre Divino lo es”.

El I Ching nos pide aquí que “la sociedad humana (sea cual sea) ha de mantenerse unida gracias a una comunidad de intereses por la cual cada uno puede sentirse miembro de un todo.” Esto debería suceder en la familia, en los ambientes laborales, en cada país y en el mundo todo. Ya hemos visto que lo que se opone (Satan literalmente) es la fuerza básica de prevalescencia del yo y lo mio. Esta labor puede llevarnos la vida completa si la practicamos de Verdad y es probable que nos sea poco.

Aquí ya no hay maestros de lo oculto ni de títulos raros, ni conocedores de libros ocultos sino verdaderos servidores de la humanidad, el resto es un poco más de posible vanidad.

Se pide aquí “que el poder central de un organismo” (sea cual sea) “debe procurar que cada miembro encuentre su real interés en la solidaridad”, esto es fomentarla.

Todas las palabras y estudios quedan escasos para seguir día a día viendo como podemos de Verdad ser más amigables y amar a nuestros enemigos y amigos sinceramente, sin máscaras, sin interés de recompensa. Todos los títulos deben caerse aquí para quedar solamente el amor verdadero real.

Por eso se dice que cuando una persona ama de verdad empieza el real cambio en su vida, antes no, antes todo es teoría. Yobviamente es esto somos unos peores que otros y no podemos tirar la piedra primero aunque contamos con grandes ejemplos inspiradores todos los tiempos. Hoy mismo por cierto sobran los ejemplos de personas solidarias de verdad.

Aprendamos como podemos ser más amigables cada día.

Se dice que la humanidad en si es hostil y otras razas de otros mundos nos ven como seres agresivos y ofensivos, lo cual con un poco de sinceridad es muy fácil de comprobar.


[1] Ver: https://youtu.be/PlUAbTbUtUo

[2] https://es.wikihow.com/ser-amigable

Otras ideas a considerar en el hexagrama de la solidaridad.

La solidaridad es una de las virtudes más recomendadas por los caminos espirituales, por los Guías del Alma y tiene como fuerza motora el amor compasivo.

Es una virtud opuesta a la indiferencia y la apatía. Es la virtud puesta en el Evangelio como la del buen samaritano que tanta falta hace que la practiquemos en el mundo.

¿Cómo podemos incrementar la fe al orar por un mundo y una vida mejor, más coherente con los valores espirituales, sirviendo a la Vida con inofensividad y solidaridad ?

Seguramente la virtud de la solidaridad nos traerá más felicidad y menos dolor.

Los defectos desde el punto de vista espiritual consisten en vivir fuera de la voluntad interna Divina Una con la voluntad del Todo Universal.

El gran defecto es poner lo material por encima de lo espiritual, es decir invertir el valor de la vida eterna por la transitoria. Atentar a la vida, a la verdad es atentar a la Divinidad misma.

Por eso Cristo dice que hay que ser más perfectos.

Debemos aprender a mermar nuestros deseos para poder ser más libres y más felices en contra de lo que se nos muestra como modelo en el mundo. Orar no es hacer una lista de deseos. Orar es agradecer y también pedir, pero HAY QUE BUSCAR.

Se dijo BUSCA Y ENCONTRARÁS.

Ganarse la confianza lleva tiempo, y además necesitamos incrementar la confianza interna, la confianza en lo Divino, la fe en lo que no vemos pero que existe, el aprender a depositar temores e inquietudes en el Alma con sus virtudes y cualidades, no en la personalidad temerosa, frágil ó sobrevalorada.

Cuando hayamos aprendido a orar como Cristo enseña, es decir agradeciendo como si ya hubiéramos recibido lo que buscamos, habremos hecho un mundo mucho mejor.

No hay que demorar tanto en aplicar virtudes, eso trae desdicha.

No podremos seguir vagando por las eternidades como humanidad. En algún momento ha de vencer el tiempo y habrá que dar cuentas de los actos realizados.

No puede ser esta existencia algo azaroso en el Universo, tiene un fin, por lo menos aprender y volver a la conciencia Divina integrándonos en ella.

La unión, cuando es correcta, hace bién.

Cuando lo que hacemos no corresponde a la Voluntad Divina para el Alma, eso lastima y se expande como ola de dolor.

El dolor es inherente a la vida, pero muchas veces es apego.

El Alma no muere, hace los cambios sacando lo que no sirve.

Cuán importante es que podamos vivir siguiendo siempre adelante y cultivando las virtudes con amor sin la indiferencia y practicando la solidaridad, dejando el excesivo yo y lo mío.

Poder entendernos y empatizar con las demás personas y realizar actos correctos es una forma inofensiva de vivir.

Hay que cultivar la virtud continuamente.

Es necesario que nos examinemos seriamente y que eliminemos lo que no sirve, lo que lastima.

Hay que buscar la Verdad.

Desde el punto de vista espiritual el problema está dado cuando elegimos desde lo material por sobre lo espiritual y desde el egoísmo excluyente. Ese camino se torna peligroso.

La solidaridad lo que hace, es suavizar las luchas de la personalidad, agigantar el amor.

Debemos estar atentos a nuestra propia apatía e indiferencia en todo sentido.

Reunir a los demás requiere estar lleno de amor, no de interés de la personalidad. Por eso se lee en el I Ching que: “Los vínculos se establecen y se fortalecen de acuerdo con determinadas leyes internas. Los consolidan experiencias vividas en común”. Aislarse hace correr riesgos, es necesario que crezcamos en grupo.

Se dice en el I Ching: “Aspira siempre a la totalidad; si no puedes llegar a ser un todo tú mismo, adhiérete como miembro al servicio de un todo.”

Aprender a tener tratos amistosos con las demás personas es alentador, es favorable, ayuda a crecer.

¿Ayudamos con nuestras palabras y actitudes?

Evitar estar buscando los errores y alentar las virtudes es lo que fomenta también la amistad. Una palabra de aliento sincero, reconocer una virtud verdadera sin envidia, sin ánimo competitivo puede muchas veces dar una gran ayuda más allá de lo pensado. Muchas veces se han frustrado talentos por la palabra de algún pariente ó amigo.

Verdaderamente si no logramos comprender todo esto y vivirlo estamos a ciegas en la vida golpeándonos con experiencias de más dolor para aprender, especialmente el orden de los valores espirituales y del mundo.

Plegaria para la solidaridad

Espíritu Divino, Padre Celestial, ayúdanos hoy y cada día a mantenernos unidos en la conciencia más elevada.

Ayúdanos hoy y cada día a ser solidarios con nuestro prójimo amándolo con el ejemplo de Tu amor Divino que cubre a todos, da sol a todos, da el aire a todos y haces caer la lluvia sobre justos e injustos.

Que hoy tengamos amigos virtuosos. Que conciliemos con las personas para vivir en paz.

Que hoy actuemos coherentemente y sepamos coordinar con las personas para llegar a buenos acuerdos.

Que hoy aprendamos a convivir juntos en armonía y paz.

Que hoy descubramos el valor de la complementariedad.

Que hoy tengamos elevación, duración y perseverancia.

Que hoy seamos puntuales y respetuosos del horario y la palabra dada.

Que hoy nos mantengamos unidos con el Maestro de la Verdad interior y en la conciencia Divina.

Que hoy aprendamos a elegir en armonía.

Que hoy dejemos las dudas y la inseguridad para aprender a confiar en Dios en nuestro corazón y en nuestra mente.

Que hoy tengamos suficiente sustento físico y espiritual.

Que hoy seamos modestos y humildes aceptando la ayuda que Dios y la Vida nos brindan.

Que hoy nos ganemos buena fortuna.

Que hoy sepamos pedir y recibir ayuda Divina. Que invoquemos el poder Divino en nuestro interior. Que sepamos coordinar.

Que hoy la Divinidad y la Verdad sea nuestro centro, nuestro norte, nuestra fuerza, nuestro ideal, nuestra meta.

Que hoy actuemos correctamente, tengamos buen carácter, templanza y fortaleza

Que hoy formemos comunidades de amor compasivo y fraterno.

Que hoy tengamos una adecuada y ordenada escala de valores. Que tengamos firmeza de carácter.

Que hoy dejemos la ignorancia, nos llenemos de la luz de la sabiduría Divina y enseñemos a los demás como encontrar a Dios en el propio corazón.

Que hoy dejemos los malentendidos.

Que hoy nos esforcemos en el buen camino.

Que hoy seamos claros en nuestros conceptos.

Que hoy tengamos actitudes adecuadas con las personas.

Que hoy tengamos el liderazgo adecuado de servir al bien, la verdad y al prójimo en el buén camino.

Que hoy nos protejamos del peligro, que cerremos la puerta del mal y lo que tienta para evitar caer.

Que hoy nos unamos a nuestra propia verdad interior y seamos leales a ella.

Que hoy dejemos de escuchar las voces inferiores de nuestros deseos, caprichos y errores.

Que encontremos la verdad interior.

Que hoy encontremos armonía y equilibrio en nuestras vidas.

Que hoy seamos independientes, que podamos ver y pensar por nosotros mismos evaluando la verdad.

Que hoy Dios Amor y Verdad sea nuestro centro, nuestra meta, nuestro objetivo.

Que hoy prosperemos en abundancia Divina ayudados por la Vida cada sabiendo recibir con humildad todos los dones.

Que hoy seamos generosos en el bien y la verdad.

Que hoy seamos valientes y nuestro deseo de aprender sea mayor que el temor paralizante.

Que hoy mantengamos el juicio correcto.

Que hoy tengamos buena voluntad firme. Que dejemos de perder el tiempo y las oportunidades.

Que hoy agrupemos a las personas en torno nuestro en base al bien, la Verdad, las virtudes, el amor, la solidaridad, la paz.

Llegar tarde en la crianza de los hijos por los valores invertidos. ¿A quién y qué debemos unirnos?

No debemos llegar nunca tarde a ningún lado, especialmente en la crianza de los hijos. El tiempo que pasó y fue dedicado a otras cosas ya es tiempo cerrado.[1] Por eso el I Ching dice: “en el caso de la solidaridad se trata de caer en la cuenta de cuál es el buen momento, el tiempo justo. Los vínculos se establecen y se fortalecen de acuerdo con determinadas leyes internas. ” Esas leyes internas pueden ser el amor compasivo, el karma, la afinidad vibratoria.

“Los consolidan experiencias vividas en común”, esto es muy importante. Una de las formas externas del amor es compartir vivencias.

Se refiere el I Ching a ciertas etapas de la vida como la crianza de los hijos, la presencia en el matrimonio, las épocas de estudio, el compartir aprendizaje junto a un fidedigno Guía Espiritual como “participar de esas fundamentales experiencias conjuntas.” Son aquellas que nos dejan recuerdo en el alma, podríamos decir. ¿Quién por alto que llegue en la vida no recuerda la presencia de ciertas personas, el consejo, la palabra oportuna que lo elevó, el ejemplo silencioso que vio en un adulto, la travesura con alguien, el perfume de un romance ingenuo?

Ahora bien, añade el I Ching, habiéndonos observado y comprobado verazmente cuál es nuestro real estado de conciencia, la verdadera fuerza que disponemos, recursos, capacidades, posibilidades de actuar, energía disponible, nuestra perseverancia real, cuál es el grado de nuestro egoísmo debemos saber sincera y conscientemente que hacer: si estamos capacitados internamente para convocar, guiar, servir, participar, pretender liderar sirviendo responsablemente ó si debemos unirnos a otras personas y grupos que ya de modo organizado brindan solidaridad, ayuda, apoyo, guía.


[1] ¿Papi cuánto ganas por hora ?Con voz tímida y ojos de admiración un pequeño recibía a su padre al término de una jornada de trabajo.

Su padre dirigió una gesto al niño y repuso. Mira hijo, esos informes ni tu madre los conoce. No me molestes que estoy cansado. Pero papi, Insistió…Dime por favor… Cuánto ganas por hora ? La reacción del padre fue menos severa, pero solo contestó: $10 pesos la hora ¡Papi!…Me prestas $ 5 pesos ?. Preguntó el pequeño. El padre montó en cólera y tratando con brusquedad al pequeño le dijo. Así que esta es la razón de saber cuanto me gano ? …..Vete a dormir y no molestes muchacho aprovechado. Había caído la noche. El padre, Había meditado lo sucedido y se sentía culpable. Tal vés su hijo quería comprar algo. En fin, queriendo descargar su cargo de conciencia, se asomó al cuarto de sus hijo. ¿Duermes hijo ?…preguntó el padre. dime papi, contestó entre sus sueños. Aquí tienes el dinero que me pediste, respondió el padre. Gracias papi, contestó el pequeño, y metiendo la manito debajo de la almohada, sacó otros billetes. ¡Ahora ya completé…. Tengo $ 10 pesos! Me podrías vender una hora de tu tiempo papito?

…….Preguntó el niño….

El problema del egoísmo como traba a la solidaridad y el altruísmo.

Supongamos que nos proponemos meditar cada día a una determinada hora. ¿Lo hacemos a esa hora puntualmente ó nuestras pereza nos demora con excusas? ¿Meditamos todos los días ó pronto encontramos un justificativo para dejar de hacerlo? ¿Si pasa el tiempo y vemos pocos resultados tiramos todo por la borda?

Meditar es una forma de unirnos a lo Divino en nuestro interior. Se nos pide también que busquemos “unirnos a otros para complementarnos y estimularnos mutuamente mediante una solidaria unión”, esto es en lo exterior. Aquí debemos resaltar la importancia de que “todos son nuestros instructores[1]”, ni amigos ni enemigos lo cual nos ayuda a ser más humildes y aprendiendo de todos en cualquier circunstancia evitemos y mermemos juzgar.

El gran problema a la solidaridad que tenemos los seres es el ego-ismo (lo que mueve al yo como centro único)[2]

H.P.B. dijo en el libro Ocultismo Práctico acerca de “la serpiente del egoísmo”: “El discípulo debe reconocer plenamente que los derechos individuales son el resultado ponzoñoso de la serpiente del egoísmo.

Quien obra por motivos egoístas no puede entrar en un cielo donde no existe el egoísmo.

Cuando en el actuante queda la más leve huella de egoísmo, no es posible utilizar las energías espirituales, porque la intención no es absolutamente sincera, y la energía espiritual se transmutará en psíquica, obrando en el plano astral con tal vez funestos resultados.

Sólo el altruismo, no el egoísmo, ni aun en su más noble y legítimo concepto, puede conducir al hombre a identificar su individual Yo con el Yo universal. El verdadero discípulo del verdadero Ocultismo ha de consagrarse a la obra de satisfacer las necesidades de la humanidad si quiere adquirir la Theo-Sophia o Sabiduría divina y Conocimiento.

Tal es el sueño de algunos teósofos, inspirados por el afán de poderío y egoísmo personal; pero estos sentimientos no los conducirán a la ambicionada meta, pues como dijo uno de quien se cree que se sacrificó por la humanidad: “Estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida y pocos son los que la hallan”. Tan estrecha es, en efecto, que a la simple mención de algunas de las preliminares dificultades, los espantados candidatos occidentales vuelven ]a espalda y se marchan tambaleantes y temblorosos.”

Este texto de H.P.B nos explica porqué en muchos caminos espirituales se ven las peores siniestralidades al faltar purificarse las personas del innato egoísmo, pues se dice que el cerebro está preparado para sobrevivir, no para ser solidario. Se ha explicado también que solo el in-ego-ismo nos llevará a una vida de más plenitud interior, todo esto contrario a la cultura consumista de tener para ser más feliz sin reparar consecuencias.

Por lo tanto nuestro principal problema para unirnos a otros es nuestra incompletitud ó carencias que nos llevan a centrarnos en nuestras necesidades de modo instintivo fomentando el egoísmo, la indiferencia, la apatía, el qué me importa, el estar bien yo sin reparar en los demás. Es un modo de sobrevivir que tiene un límite en aspirar a una vida superior. Esto también puede arrastrarse más adelante cuando habiendo leído a cerca de ciertas leyes dejamos a los demás sufrir porque es su karma lavándonos del asunto.

Es tal el grado de locura y obscuridad que se puede vivir en la mente que hoy en dia hay personas que fomentan “la virtud del egoísmo” justificándolo para llegar a más altura en los deseos personales sin comprender lo que nos pide la filosofía espiritual es lo contrario totalmente. Puede ser el egoísmo necesario en un momento, pero luego se convierte en un límite tremendo que nos traba para elevarnos en la conciencia.

Por eso el I Ching pide altura, es decir elevado estado de conciencia a fin de superar estas ideas que nos mantienen presos en actitudes egoístas indiferentes.

También indica que para la solidaridad es necesario que exista un centro en torno al cual puedan congregarse los demás seres.

Intentar ó pretender ser centro “es asunto grave que implica gran responsabilidad. Requiere en el fuero interno grandeza, consecuencia y vigor.” Por lo cual nos pide que nos examinemos a nosotros mismos si deseamos reunir en torno nuestro a personas si “estamos a la altura de las circunstancias.”

Debemos “tener el sello de una verdadera vocación” (llamado) a fin de evitar confundir más de lo que pretendemos ayudar. Esto se ve claramente al pretender formar familia. De igual modo se ven seguido casos de personas que pretenden ser instructores con solo leer algo para crear más desastre que actos benéficos. Lo mismo puede aplicarse a quién pretende asumir responsabilidades públicas en cargos políticos.

Aquí debemos volver la vista a los seres que se relata con gran altruísmo dieron su vida, su tiempo y sus energías para elevar los estados de la humanidad y llevarla a más libertad, felicidad, salud y paz.


[1] H.P.B. Ocultismo Práctico

[2] Como egoísmo se denomina la actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo, y que solamente se ocupa de aquello que es para su propio interés y beneficio, sin atender ni reparar en las necesidades del resto. La palabra, como tal, proviene del latín ego, que significa ‘yo’, y se compone con el sufijo “-ismo”, que indica la actitud de quien solo manifiesta interés por lo propio. El egoísmo también puede reconocerse en todas aquellas acciones realizadas por interés personal, para provecho propio, y sin mirar en las necesidades, opiniones, gustos o intereses de los demás. Los actos así realizados pueden calificarse de egoístas.El egoísmo, como tal, es una actitud que dificulta la relación con el prójimo, pues la persona egoísta trata y hace sentir a los demás como si no existieran, o como si sus preocupaciones o ideas no importaran. De allí que también se lo compare con el individualismo. En este sentido, el egoísmo es un antivalor, opuesto a valores tan importantes para la convivencia humana como la solidaridad, la gratitud o el altruismo. (https://www.significados.com/egoismo/)